Obligar
a más endeudamiento no corrige desigualdades del ALCA
(Washington
DC, Octubre 16, 2003.- Prensa Embajada de Venezuela).- Venezuela ratificó en
Washington su posición en relación al ALCA, e insistió en que no se puede
seguir discutiendo como si se tratase sólo de unas negociaciones comerciales.
La delegación venezolana participó en la reunión con Donantes para la
Implementación del Programa de Cooperación Hemisférica en el Banco
Interamericano de Desarrollo, y en la reunión del Grupo Consultivo de Economías
Más Pequeñas que se realizó en la sede de la Organización de Estados
Americanos. Los encuentros se iniciaron el
martes 14 y culminan mañana.
Víctor
Alvarez, jefe de la Delegación de Negociadores de Venezuela ante el ALCA, dejó
claro ante los organismos financieros internacionales que participaron en esta
reunión que no se trata de obligar a paises endeudados a incurrir en nuevos
endeudamientos. “Se trata más bien de alimentar los Fondos de Convergencia
Estructural con cinco fuentes de recursos: Condonación de una parte de la deuda
externa; Retención
para los Fondos de un porcentaje de los pagos que aún queden pendientes por
concepto de deuda externa; Impuesto a las transacciones cambiarias especulativas;
Aporte de los inversionistas extranjeros; y
Donaciones de organismos internacionales.
Reiteró
que la creación de los Fondos de Convergencia Estructural para financiar los
proyectos en infraestructura y servicios de apoyo a la producción son un
mecanismo imprescindible para disminuir las asimetrías entre países.
Explicó
el jefe de la Delegación venezolana que las negociaciones del Área de Libre
Comercio de las Américas se desarrollan con la existencia de abismales
diferencias no sólo entre los tamaños de las economías, sino igualmente
extraordinarias diferencias en los niveles de desarrollo. “Si no se concretan
las acciones necesarias para mejorar las condiciones del entorno social y
productivo, países muy desiguales serían tratados como iguales y se verían
obligados a competir bajo las mismas reglas a pesar de sus rezagos y debilidades”,
añadió.
Desde
la Reunión Presidencial de Québec, Venezuela ha venido planteando la necesidad
de postergar las fechas de culminación de las negociaciones e implantación del
ALCA y acotar los contenidos que se negocian, así como la cobertura y alcance
de los mismos.
“En
el caso de Venezuela, cualquiera sea el acuerdo al que finalmente se llegue, el
mismo debe ser validado por la voluntad democrática de nuestro pueblo a través
de un referéndum. No es una decisión voluntaria del Gobierno sino un mandato
del artículo 73 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
que condiciona la aprobación de un acuerdo como el ALCA al pronunciamiento de
nuestros ciudadanos a través de la realización de un referéndum popular”,
recalcó Alvarez.