Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela

Sábado, 13 de diciembre de 2003

DECLARACION DE JOSE VICENTE RANGEL

La desesperación que invade al liderazgo de la oposición, con motivo del fracaso en la jornada de recolección de firmas para convocar al revocatorio presidencial, está llegando a extremos en los que se mezcla la tragedia con el ridículo.

Semejante actitud puede conducir a esos sectores -a medida que el tiempo pasa y como se deduce de declaraciones a los medios-, a posiciones aventureras y al intento por repetir actos similares a los del año pasado en contra del régimen constitucional.

Esos sectores de la oposición tomaron el atajo del fraude y ahora no encuentran como salir de la trampa que ellos mismos montaron. No les cuadran las cifras sobre el número de firmas recogidas, incurren en constantes contradicciones en cuanto al total, y ya es del conocimiento público el creciente enfrentamiento que existe en su seno por la disparidad de criterios sobre los resultados del llamado “reafirmazo”, así como por la candidatura presidencial.

A doce días de la recolección de las firmas, quienes urgían a las autoridades electorales, al gobierno y al país, para se acortasen plazos y se le diera celeridad al proceso, ahora se paralizan, se debaten en la indecisión y dan muestras evidentes de no saber qué hacer. Pareciera como si las firmas, recogidas fraudulentamente, les quemaran las manos, razón por la que están recurriendo a insólitas argumentaciones para justificar la inexplicable omisión en que incurren.

Es así como los medios recogen hoy las siguientes versiones sobre el tema de voceros de la oposición:

  • que antes de hacer entrega de las firmas, el CNE tiene que clarificar las reglas de verificación;

  • que el Gobierno prepara un golpe;

  • que no hay garantías para la seguridad de las firmas una vez hecha la entrega;

  • la propuesta de Manuel Cova de entregar las firmas a la OEA en vez de hacerlo ante el CNE.

Todas esas propuestas son simples excusas para diferir la entrega de las firmas. Cada una es expresión de trágicos temores a duras penas reprimidas y de una grotesca ridiculez. Porque las reglas de verificación fueron adoptadas de común acuerdo y están claras para todos; porque el Gobierno no prepara golpe alguno, y en todo caso la sospecha golpista recae en la oposición que tiene demostrada experiencia al respecto; porque la garantía de seguridad la otorga el CNE y los organismos competentes; y en cuanto a la propuesta de entregar las firmas a la OEA, podría interpretarse como un chiste sino fuera porque la iniciativa de Cova confirma la confusión imperante en la oposición y de lo que ésta pudiera estar pensando para salir de la trampa en que se metió, incluyendo cualquier acto desesperado. Sólo imaginar tal posibilidad constituye una ofensa al máximo organismo rector electoral y una prueba de desprecio de la oposición hacia la dignidad nacional y hacia las instituciones del país.

Por favor, señores dirigentes de la oposición: terminen de entregar las firmas y no sigan inventando más cuentos. Al menos ríndanle cuenta a la masa opositora que firmó de buena fe y tiene derecho a reclamarles lo que está ocurriendo.-

JOSE VICENTE RANGEL
Vicepresidente